Un día de clase acudimos a una exposición de humedales, pero antes de acudir a esa exposición la profesora nos realizo una serie de preguntas sobre lo que pensábamos que eran los humedales. Al realizar esas preguntas me dí cuenta que una cosa que vemos muy a menudo, como son los humedales, lo desconocía por completo. Por tanto, fue conveniente realizar, a parte, una investigación sobre lo que son estos humedales y la mayoría de sus características, una vez vista la exposición. Esta fue la información de la que me documenté:
“El
término humedales se refiere a una amplia variedad de hábitats
interiores, costeros y marinos que comparten ciertas
características. La
Convención sobre los Humedales los define en forma amplia como:
"las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o
superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o
artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes,
dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina
cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros" .
Todos los humedales comparten una propiedad primordial: el agua
juega un rol fundamental en el ecosistema, en la determinación de
la estructura y las funciones ecológicas del humedal.
Esta
predominancia del agua determina que los humedales tengan
características diferentes de los ecosistemas terrestres, una de
ellas es que suelen presentar una gran variabilidad tanto en el
tiempo como en el espacio”.
¿Por
qué es importante conservar los humedales?
“Los
humedales son ecosistemas de gran importancia por los procesos
hidrológicos y ecológicos que en ellos ocurren y la diversidad
biológica que sustentan.
Entre los procesos hidrológicos que se
desarrollan en los humedales se encuentran la recarga de acuíferos.
Las funciones ecológicas que desarrollan los humedales favorecen la
mitigación de las inundaciones y de la erosión costera. Además, a
través de la retención, transformación y/o remoción de
sedimentos, nutrientes y contaminantes juegan un papel fundamental
en los ciclos de la materia y en la calidad de las aguas.
Los
humedales generalmente sustentan una importante diversidad biológica
y en muchos casos constituyen hábitats críticos para especies
seriamente amenazadas. Asimismo, dada su alta productividad, pueden
albergar poblaciones muy numerosas.
Diversas actividades humanas
requieren de los recursos naturales provistos por los humedales y
dependen por lo tanto del mantenimiento de sus condiciones
ecológicas. Dichas actividades incluyen la pesca, la agricultura,
la actividad forestal, el manejo de vida silvestre, el pastoreo, el
transporte, la recreación y el turismo. Uno de los aspectos
fundamentales por los que en los últimos años se ha volcado mayor
atención en la conservación de los humedales es su importancia
para el abastecimiento de agua dulce con fines domésticos,
agrícolas o industriales. La obtención de agua dulce se evidencia
como uno de los problemas ambientales más importantes de los
próximos años; dado que la existencia de agua limpia está
relacionada con el mantenimiento de ecosistemas sanos, la
conservación y el uso sustentable de los humedales se vuelve una
necesidad impostergable.
Además de las acciones directas que
se han realizado para drenar y "recuperar" humedales,
estos están sujetos al deterioro tanto por las obras que se
desarrollan en los ecosistemas acuáticos que provocan
modificaciones en el ambiente, como represas y canalizaciones, como
por actividades que se realizan en zonas terrestres cercanas a los
humedales, ya sea por extracción de agua o por adición de
nutrientes, contaminantes o sedimentos, por ejemplo la agricultura,
deforestación, minería, pastoreo y desarrollo industrial y urbano.
Debe tenerse en cuenta que dado el carácter dinámico de los
ambientes lóticos, cualquier parte del ecosistema puede ser
afectado por eventos que sucedan aguas arriba (contaminación). La
presencia de especies migratorias también sufre el impacto de la
alteración de la condición original del curso de agua (represas,
dragados y puentes)”.
“El
2 de febrero es el Día Mundial de los Humedales, fecha en que se
firmó en 1971 el Convenio sobre los Humedales, a orillas del Mar
Caspio, en la ciudad iraní de Ramsar.
Uno
de los principales logros de este Convenio, también llamado Ramsar,
ha sido la creación de la lista de humedales de importancia
internacional. Dicha lista está compuesta por 2170 humedales de 168
países con una superficie de 207.045.355 hectáreas (enero 2014).
El
Estado español se adhirió al Convenio en 1982, y hasta la
actualidad (enero 2012) ha incorporado a la Lista de Humedales de
Importancia Internacional 74 zonas húmedas con una superficie de
303.090 hectáreas entre las que destacan parques nacionales como
Doñana y Tablas de Daimiel y lagunas como Villafáfila, y
Gallocanta.
En
las últimas décadas han desaparecido el 60% de las zonas húmedas
del Estado español, debido a desecaciones y ocupaciones producidas
por la actividad agrícola, la extracción de aguas fluviales y
subterráneas, los vertidos de aguas contaminadas y residuos, y la
construcción de infraestructuras de transporte y urbanizaciones en
sus márgenes.
La
mayoría de las zonas húmedas de importancia internacional,
protegidas por el Convenio Ramsar, cuentan además con otras figuras
de protección (parque nacional, parque natural o ZEPA), pese a lo
cual sufren graves problemas de conservación.
Casi
la mitad de las zonas húmedas se encuentran gravemente alteradas.
Especialmente afectados se encuentran los humedales costeros, ya que
buena parte de ellos fueron en su día ocupados en las ampliaciones
de poblaciones, por infraestructuras turísticas y carreteras. Pero
también los humedales interiores están muy alterados,
principalmente por los cultivos, ya que una cuarta parte de los
humedales están rodeados de cultivos y un 20% de ellos se
encuentran cultivados parcial o totalmente. Otra grave amenaza es la
mala regulación hídrica, ya que casi un 10% de los humedales
dependen de acuíferos sobreexplotados.
Las
Tablas de Daimiel, posiblemente la zona húmeda más importante del
Estado español junto con las Marismas de Doñana, y también
declaradas Parque Nacional, es un claro ejemplo de las graves
amenazas que tienen la mayoría de los humedales.
Si
insuficiente es el estado de conservación de los humedales de
importancia internacional el del resto de zonas húmedas españolas
es lamentable. La falta de protección favorece el actual proceso de
degradación de la mayoría de estas zonas húmedas y la
consiguiente extinción de especies”.

Tablas
de Daimiel
Una vez visto lo qué son los humedales, las características que tienen y por qué son muy importantes para el ecosistema he de decir, que me ha parecido interesante poder conocer lo máximo posible acerca de ellos. Nunca está de más aprender cosas nuevas, aunque no las demos la importancia que tienen en realidad. Gracias a la exposición de humedales y a la información que nos transmitió la profesora hemos podido conocer que son los humedales, por qué son tan importantes para el ecosistema y cuáles son algo de los humedales más importantes en España. También hemos podido aprendes cuál es la diferencia entre las lagunas y los humedales. Estos últimos son inferiores a 6 metros de profundidad.
A
partir de ahora debemos tener en cuenta la importancia de los
humedales para muchas especies que se encuentran en peligro de
extinción.
Toda
esta información deberíamos transmitírselas a los niños para que
desde pequeños comprendan la gran importancia de los humedales.